¿Bosques o Humedales? La nueva "fiebre del carbono" en Europa

Especial Día Mundial de los Humedales (2 de Febrero):
Con motivo de esta fecha señalada, en IRISANA queremos reflexionar sobre una tendencia ecológica que está redefiniendo nuestra lucha contra el cambio climático. ¿Es siempre "verde" la solución, o deberíamos mirar hacia el agua?

Una nueva mirada al horizonte ecológico

Durante décadas, nuestra imagen mental de la lucha contra el cambio climático ha tenido una forma clara: un árbol joven hincando sus raíces en la tierra. Hemos crecido con la convicción de que reforestar era la respuesta universal, la única vía para "limpiar" el aire. Y en gran medida, es cierto; los bosques son y seguirán siendo pulmones vitales para el planeta.

Sin embargo, a medida que avanzamos en este 2026, estamos aprendiendo que la sostenibilidad no admite soluciones de "talla única". Lo que funciona en una ladera montañosa puede ser contraproducente en una llanura aluvial.

Hemos descubierto que, a veces, por intentar forzar un paisaje verde donde no corresponde, hemos descuidado un tesoro mucho más oscuro, húmedo y eficiente que estaba justo bajo nuestros pies: las turberas y los humedales.

No se trata de elegir entre árboles o agua, sino de entender las características de cada terreno. En el corazón de Europa, países como Bélgica están rompiendo el dogma de la reforestación ciega para abrazar una realidad más compleja: en ciertos ecosistemas, la mejor forma de salvar el futuro es devolviéndoles su pasado acuático.

FUENTE: https://www.rewet-he.eu/#:~:text=REWET:%20maximising%20wetlands%20carbon%20absorption,specific%20natural%20processes%20and%20biodiversity.

El Giro Radical: Menos árboles, más agua

En el Valle de Black Creek (Bélgica), las excavadoras no están plantando pinos este año; están cerrando canales de drenaje y talando árboles no nativos. El objetivo es resucitar humedales que llevan 14.000 años bajo tierra.

¿Por qué? Porque la ciencia actual es contundente: una turbera seca es una bomba de relojería. Cuando el agua desaparece, la materia orgánica se descompone y libera siglos de carbono almacenado. Bélgica ha entendido que restaurar estos ecosistemas es 10 a 20 veces más eficiente para capturar CO2 que los bosques tradicionales en esas mismas tierras.

Dato clave: Los humedales restaurados pueden alcanzar niveles de almacenamiento de carbono orgánico de hasta 24.60 Mg C ha-1, convirtiéndose en las "esponjas" definitivas del continente.

Un movimiento global: De las Ardenas a los Andes

Este cambio de paradigma entiende que cada región tiene su propia necesidad:

  • Europa (Países Bajos, Finlandia, Alemania): A través de proyectos como REWET y la Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE, se centran en recuperar turberas degradadas para detener la "fuga silenciosa" de CO2.
  • España: Aunque los humedales representan una pequeña porción del territorio a restaurar (2%), su restauración es estratégica. Se están llevando a cabo proyectos vitales en humedales costeros y continentales, incluyendo zonas de los Pirineos y el área mediterránea.
  • Sur Global (Colombia, Congo, México): Lideran una iniciativa para proteger 300.000 km de ríos y humedales para 2030, entendiendo que el agua es su mayor activo de resiliencia.
  • Zonas Costeras: Países como Seychelles y Belice están integrando el "carbono azul" (manglares) como su principal escudo contra el aumento del nivel del mar.

Lo que viene en 2026

La agenda climática de este año está marcada por el agua:

  • Marzo 2026: Bruselas acogerá la cumbre donde se presentarán los resultados finales de proyectos como WaterLANDS y SpongeScapes, que definirán cómo Europa usará sus humedales para cumplir sus metas de 2030.
  • Mercado de Carbono: Se espera que estos proyectos de "carbono azul y dulce" se integren finalmente en los mercados voluntarios de la UE, permitiendo a las empresas invertir en la recuperación de turberas como una alternativa de alto impacto.

Conclusión

La lección de este 2026 incipiente es que la solución al clima no siempre es verde; a veces es más oscura y húmeda. Al respetar las circunstancias de cada suelo, no solo capturamos CO2 de forma más inteligente, sino que recuperamos la biodiversidad que realmente pertenece a cada lugar.

Al fin y al cabo, la naturaleza no necesita que le digamos qué ser, sino que le devolvamos lo que siempre fue suyo.

Información complementaria

 Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE:

https://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2024/06/17/nature-restoration-law-council-gives-final-green-light/#:~:text=Establece%20objetivos%20y%20obligaciones%20concretos,con%20la%20cabeza%20bien%20alta


Avances del Proyecto REWET para ver cómo se monitorizan estos sumideros de carbono en tiempo real.:

https://www.rewet-he.eu/#:~:text=REWET:%20maximising%20wetlands%20carbon%20absorption,specific%20natural%20processes%20and%20biodiversity.

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