En este Día Mundial de la Energía 2026, mientras el mundo debate sobre fusión nuclear, hidrógeno verde y redes inteligentes, es fundamental mirar hacia atrás. Específicamente, hacia el momento exacto en que la humanidad dejó de depender únicamente de la fuerza de sus propios músculos y dominó la primera fuente de energía externa: el fuego.
Durante mucho tiempo, creímos que el control del fuego fue un accidente feliz o un desarrollo tardío. Sin embargo, un hallazgo arqueológico extraordinario en el Reino Unido ha reescrito esta historia, demostrando que la "era de la energía" comenzó mucho antes de lo que imaginábamos.
El hallazgo que reescribió la historia
Gracias a excavaciones recientes en Barnham, Suffolk (Reino Unido), ahora sabemos que los humanos aprendieron a generar fuego a voluntad hace 400.000 años. Esto retrasa el origen de esta tecnología en 350.000 años respecto a las creencias anteriores.
Este descubrimiento es monumental. No fueron los Homo sapiens quienes lograron esta hazaña tecnológica en este sitio específico, sino sus antecesores, probablemente los neandertales tempranos.
Cronología del dominio del fuego
Para comprender la magnitud de este salto tecnológico, es vital observar la línea de tiempo completa de nuestra relación con esta energía:
- Aprovechamiento Natural (hace +1.5 millones de años): Los primeros homínidos eran oportunistas; aprovechaban incendios provocados por rayos o volcanes.
- Domesticación y Uso (hace 1.5 - 0.7 millones de años): Evidencias en Kenia muestran arcilla calentada a 400°C. Se usaba para cocinar y protegerse, pero aún no sabían crearlo.
- Invención de la Producción (hace 400.000 años): El punto de inflexión. Sapiens y neandertales cruzan la barrera de "mantener" a "producir" deliberadamente.
La primera tecnología energética: Percusión de piedra
En Barnham, el método utilizado fue el "encendedor" más antiguo de la Edad de Piedra. La técnica consistía en:
- Golpear un trozo de pedernal (sílex).
- Impactarlo contra una roca rica en hierro llamada pirita (el "oro de los tontos").
- Generar chispas para encender yesca seca.

Un legado de luz: Del sílex al interruptor
Al observar la facilidad con la que hoy cargamos nuestros dispositivos o iluminamos ciudades enteras en 2026, corremos el riesgo de caer en la indiferencia. Vivimos en una era de privilegio energético sin precedentes.
"Lo que para nuestros ancestros suponía horas de técnica y esfuerzo físico, para nosotros es un recurso inmediato y omnipresente."
Cada vatio que consumimos es el heredero directo de aquella primera chispa. Desde el golpe de la pirita hasta la fisión del átomo, el hilo conductor es la capacidad humana para innovar y sobrevivir.